Acetylsalicylic acid
El ácido acetilsalicílico es un salicilato que bloquea la ciclooxigenasa de forma irreversible. En las plaquetas ese bloqueo dura toda la vida de la plaqueta, de modo que se agregan con menos facilidad y los coágulos se forman con menos facilidad; el mismo bloqueo enzimático alivia además el dolor y la fiebre. Se emplea para el dolor y la fiebre y, en las dosis destinadas a la sangre, para prevenir trombos e ictus en personas con riesgo elevado.
Se toma con alimentos, porque la enzima que bloquea mantiene también parte de la protección propia del estómago, y el sangrado en esa localización es el peligro principal. El alcohol, la prednisolona y el ibuprofeno suman ese riesgo, y el ibuprofeno puede además interferir con el efecto antiagregante. El clopidogrel y los suplementos de omega-3 (EPA/DHA) prolongan aún más el sangrado, y no se combina con warfarina, rivaroxabán, apixabán ni ketorolaco. La hemoglobina, las plaquetas y la ferritina son los valores que conviene seguir, ya que la pérdida silenciosa de sangre es el motivo habitual de que las reservas de hierro desciendan mientras se utiliza.
Un sangrado que no cesa, heces negras o alquitranadas, vómitos en poso de café, hematomas inexplicados o un cansancio y una palidez que aumentan de forma sostenida significan acudir al médico. Cuando se ha prescrito para prevenir trombos, ese tratamiento no se interrumpe por cuenta propia, ni siquiera tras un susto por sangrado: la decisión corresponde al médico.
Información de referencia, no un consejo médico. Consulta cualquier cambio con tu médico.