Clopidogrel
El clopidogrel es un fármaco antiagregante plaquetario. Es un profármaco que se transforma en el hígado en una forma activa que bloquea de manera irreversible el receptor P2Y12 de las plaquetas, de modo que estas se agregan con mucha menos facilidad durante el resto de su vida útil. Se utiliza para prevenir la formación de coágulos en las arterias, incluso tras la colocación de un stent y en la prevención de accidentes cerebrovasculares.
Los alimentos no influyen, pero la continuidad sí, ya que el efecto desaparece solo a medida que se producen plaquetas nuevas. El riesgo de sangrado es la principal contrapartida y aumenta aún más con el ácido acetilsalicílico, una combinación que a veces se prescribe de forma deliberada y a veces no; la warfarina junto con él se evita por lo general. El omeprazol y el esomeprazol inhiben la enzima que activa el clopidogrel y pueden atenuar su efecto, por lo que a menudo se elige otro fármaco gástrico en su lugar. Se controlan la hemoglobina y las plaquetas para detectar una pérdida de sangre silenciosa, y conviene informar del fármaco a cualquier cirujano o dentista antes de un procedimiento.
Heces negras o con sangre, sangre en el vómito o en la orina, un sangrado que no se detiene o un dolor de cabeza intenso y repentino tras un golpe en la cabeza obligan a acudir al médico sin demora.
Información de referencia, no un consejo médico. Consulta cualquier cambio con tu médico.