Methylprednisolone
La metilprednisolona es un corticosteroide sintético, un fármaco de venta bajo receta que imita el cortisol propio del organismo. Se une a receptores esteroideos dentro de las células y desactiva buena parte de la respuesta inflamatoria e inmunitaria, motivo por el cual calma la hinchazón, el dolor y la actividad inmunitaria excesiva. Se emplea en la inflamación autoinmune y en las reacciones alérgicas que requieren más que un antihistamínico.
Se toma con alimentos, por la mañana, lo que protege el estómago y sigue el ritmo natural del cortisol del organismo. Eleva la glucosa en sangre y, con el tiempo, agota el potasio y el calcio, por lo que conviene vigilar la glucosa, el potasio y la vitamina D durante los ciclos más prolongados. Dado que suprime las defensas inmunitarias, las infecciones corrientes pueden asentarse con más facilidad y cursar de forma más silenciosa de lo habitual, con menos fiebre y menos inflamación evidente que las delate.
La fiebre, una infección que se extiende o que no cicatriza, una sed inusual con micción frecuente, o debilidad y calambres musculares justifican todas ellas la valoración de un médico. El fármaco nunca debe suspenderse de forma brusca por cuenta propia, ya que las glándulas suprarrenales necesitan tiempo para reanudar su propia producción; cualquier cambio en el tratamiento es una decisión de quien lo prescribe.
Información de referencia, no un consejo médico. Consulta cualquier cambio con tu médico.