Duloxetine
La duloxetina es un inhibidor de la recaptación de serotonina y noradrenalina. Al bloquear la recaptación de ambos transmisores aumenta sus niveles en el cerebro y en las vías descendentes del dolor de la médula espinal, motivo por el cual actúa tanto sobre el estado de ánimo como sobre el dolor neuropático. Se utiliza en la depresión, los trastornos de ansiedad y el dolor neuropático.
Puede tomarse con o sin alimentos, y una toma al día es la pauta habitual. Su combinación con tramadol eleva los niveles de serotonina por dos vías a la vez y aumenta el riesgo de toxicidad serotoninérgica, por lo que esa asociación requiere supervisión médica. Conviene vigilar las enzimas hepáticas ALT y AST, ya que el fármaco se metaboliza en el hígado, y el sodio en sangre puede descender, sobre todo en personas mayores; el fármaco también puede bajar la presión arterial, por lo que al principio es razonable incorporarse lentamente. Nunca debe suspenderse de forma brusca, ya que la retirada repentina provoca mareo, sensaciones de descarga eléctrica y oscilaciones del estado de ánimo.
Acudir al médico ante coloración amarillenta de la piel o los ojos, orina oscura o dolor persistente en la parte alta del abdomen; ante confusión, cefalea o debilidad marcada que puedan indicar sodio bajo; y ante agitación, fiebre, escalofríos o sacudidas musculares, especialmente junto con tramadol.
Información de referencia, no un consejo médico. Consulta cualquier cambio con tu médico.