Estadounidense
Cuece los macarrones en agua salada hirviendo hasta que estén al dente, luego escúrrelos.
Derrite la mantequilla en un cazo, incorpora la harina y cocina un minuto para hacer un roux.
Añade la leche poco a poco sin dejar de batir y cuece hasta que la salsa espese y napa la cuchara.
Fuera del fuego, incorpora la mayor parte del queso rallado, la mostaza y la nuez moscada hasta que quede suave, luego sazona.
Mezcla los macarrones escurridos con la salsa de queso hasta que queden bien cubiertos.
Para una versión gratinada, pásalos a una fuente, cubre con el queso restante y gratina hasta que se dore y burbujee.
Sirve caliente.