De Oriente Medio
Para lograr la textura más suave, cuece los garbanzos unos minutos y frota para retirar las pieles sueltas.
Tritura primero el tahini con el zumo de limón y el ajo hasta que quede pálido y espeso.
Añade los garbanzos, el comino y la sal y tritura hasta obtener una pasta.
Con la máquina en marcha, incorpora poco a poco el aceite de oliva y el agua helada hasta que quede sedoso y ligero.
Prueba y ajusta con más limón o sal.
Extiéndelo en un bol, forma un remolino en la superficie, rocía con aceite de oliva y espolvorea con pimentón antes de servir.