Francesa
Precalienta el horno a 150 °C y calienta la nata con la vainilla hasta que humee, luego déjala infusionar.
Bate las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y espesen ligeramente.
Vierte poco a poco la nata caliente sobre las yemas mientras bates, luego cuela la crema.
Reparte la crema en ramequines colocados en una fuente de horno y vierte agua caliente hasta la mitad de su altura.
Hornea unos 40 a 45 minutos hasta que apenas cuaje con un ligero temblor en el centro.
Refrigera las cremas al menos 3 horas o toda la noche.
Espolvorea cada una con una fina capa uniforme de azúcar y caramelízala con soplete o gratinador hasta que se forme una costra crujiente.