Estadounidense
Seca muy bien las alitas, luego mézclalas con la levadura, la sal y el ajo en polvo hasta cubrirlas de manera uniforme.
Colócalas sobre una rejilla encima de una bandeja de horno y hornéalas a 220 °C de 40 a 45 minutos, dándoles la vuelta una vez, hasta que estén doradas y crujientes.
Mientras tanto, derrite la mantequilla con la salsa picante y la miel en un cazo pequeño a fuego bajo, batiendo hasta obtener una salsa suave y brillante.
Como alternativa, fríe las alitas en aceite a 190 °C durante 8 a 10 minutos hasta que estén crujientes y hechas.
Vierte las alitas calientes en un bol grande, echa la salsa por encima y remueve hasta que cada alita quede bien cubierta.
Sirve de inmediato con bastoncitos de apio y salsa de queso azul o ranch.