Probiotics
Los probióticos son preparados de microorganismos vivos, habitualmente lactobacilos y bifidobacterias, que se toman por vía oral. Colonizan el intestino de forma transitoria, compiten con organismos menos deseables y favorecen las funciones de barrera e inmunitaria del revestimiento intestinal. Se emplean sin receta para el bienestar digestivo general y como apoyo inmunitario, en particular durante los ciclos de antibióticos.
Se toman con alimentos, lo que amortigua el ácido del estómago y mejora la probabilidad de que los organismos lleguen vivos al intestino. Los antibióticos matan las bacterias de la cápsula con la misma facilidad que las del intestino, por lo que ambos se separan unas dos horas cuando se toman los dos. Un poco de gases o hinchazón en los primeros días es frecuente y suele remitir. Algunos productos requieren refrigeración; lo decide la etiqueta.
Una diarrea persistente, fiebre o un dolor abdominal que no cede deben valorarse en lugar de tratarse con más probióticos. Quien tenga el sistema inmunitario gravemente debilitado, una vía venosa central o una cirugía intestinal mayor reciente debe consultar a un médico antes de usar productos con organismos vivos.
Información de referencia, no un consejo médico. Consulta cualquier cambio con tu médico.