Betahistine
La betahistina es un análogo de la histamina que actúa débilmente sobre los receptores H1 y como antagonista de los receptores H3. Se considera que el efecto mejora la microcirculación del oído interno y modula la señalización vestibular, lo que reduce las crisis de vértigo para las que se prescribe. Se utiliza en el mareo de origen vestibular.
Se toma con alimentos, lo que atenúa las molestias estomacales, que son su queja más frecuente. Al ser un análogo de la histamina puede provocar broncoespasmo, por lo que el asma exige precaución y debe comunicarse cualquier empeoramiento de la respiración o sibilancias. Esa misma acción histaminérgica aumenta el ácido gástrico, razón por la cual una úlcera péptica actual o pasada es motivo de precaución y por la que el dolor de estómago durante el tratamiento no debe simplemente pasarse por alto. El beneficio se instaura a lo largo de semanas y no tras una sola dosis.
Las sibilancias, la opresión torácica o el empeoramiento de la dificultad para respirar, así como el dolor de estómago, las heces negras o los vómitos con aspecto de posos de café, significan todos ellos acudir al médico. Un vértigo nuevo o que empeora acompañado de pérdida de audición, cefalea, debilidad o dificultad para hablar debe evaluarse con prontitud.
Información de referencia, no un consejo médico. Consulta cualquier cambio con tu médico.