La concentración de Hb corpuscular media describe con qué densidad está empaquetada la hemoglobina en el volumen de los glóbulos rojos, y no cuánta contiene una célula en total. Se calcula a partir de la hemoglobina y el hematocrito e informa de la calidad del llenado de hemoglobina y, de forma indirecta, del estado de la membrana del glóbulo rojo.
Aún no hay lecturas para este marcador.
Los valores descendidos se asocian con mayor frecuencia a la deficiencia de hierro y a los rasgos talasémicos, donde las células son a la vez pequeñas y pálidas. Los valores realmente elevados son poco frecuentes y apuntan con mayor frecuencia a cuadros en los que las células pierden membrana y se vuelven esféricas, como la esferocitosis hereditaria, o a la presencia de crioaglutininas en la muestra. Como el margen de variación verdadera es estrecho, un resultado alto es con frecuencia técnico, y cualquiera de las dos direcciones es motivo para repetir el hemograma y llevarlo a un médico.
La lipemia tras una comida grasa, la hemólisis durante o después de la extracción y las crioaglutininas son las fuentes clásicas de lecturas falsamente altas, y por esa razón el índice constituye el propio control de calidad interno del analizador. Se interpreta junto a la hemoglobina, el hematocrito, el VCM y la HCM, que en conjunto distinguen una célula pequeña y pálida de una densa, y junto con la ADE para la uniformidad.
Los rangos de referencia son valores generales para adultos y dependen del laboratorio, el método, la edad y el sexo. Son orientativos, no diagnósticos: comenta los resultados con tu médico.