El porcentaje de eosinófilos es la proporción de leucocitos que son eosinófilos. Estas células actúan sobre todo en las reacciones alérgicas y en la respuesta a las infecciones parasitarias, y son atraídas hacia tejidos como el revestimiento de las vías respiratorias y del intestino. La cifra habla de la actividad alérgica y dirigida contra los parásitos del sistema inmunitario.
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Una proporción elevada refleja con mayor frecuencia enfermedades alérgicas como la fiebre del heno, el asma o el eccema, reacciones a medicamentos o una infección parasitaria, y un valor persistentemente alto motiva una búsqueda más amplia. Una proporción baja tiene por sí sola poco peso, ya que la cifra normal se sitúa de por sí cerca de cero, y desciende aún más con el estrés agudo o el uso de corticoides. Repetir la prueba y la valoración de un médico preceden a cualquier interpretación.
El recuento sigue un ritmo diario, más alto por la noche y más bajo por la mañana, y desciende con los corticoides, las infecciones agudas y el estrés; la estación del año y la exposición a alérgenos también influyen. Se interpreta junto con el recuento absoluto de eosinófilos y el resto de la fórmula leucocitaria y, en un contexto alérgico o parasitario, junto con pruebas dirigidas.
Los rangos de referencia son valores generales para adultos y dependen del laboratorio, el método, la edad y el sexo. Son orientativos, no diagnósticos: comenta los resultados con tu médico.