El DHEA-S es la forma sulfatada de la dehidroepiandrosterona, producida casi por completo en la corteza suprarrenal y que sirve como reserva de precursores que el organismo convierte después en andrógenos y estrógenos. Como su concentración es estable y procede de una sola fuente, se emplea como marcador de la producción suprarrenal de andrógenos. Dice poco sobre las gónadas en sí.
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Un DHEA-S elevado refleja con mayor frecuencia un aumento de la producción suprarrenal de andrógenos, que puede acompañar al síndrome de ovario poliquístico, a la hiperplasia suprarrenal congénita o, cuando es marcadamente alto, a un tumor suprarrenal, y en las mujeres puede presentarse junto con acné, crecimiento de vello o cambios del ciclo. Los valores descendidos son frecuentes en la insuficiencia suprarrenal, el uso prolongado de glucocorticoides o la enfermedad hipofisaria, y las concentraciones descienden de forma natural y considerable con la edad. La edad y el sexo determinan, por tanto, qué significa una cifra dada. Un médico decide cuál de estas direcciones conviene seguir, y una sola medición no basta para resolverlo.
A diferencia del cortisol, el DHEA-S tiene una semivida larga y carece de un ritmo diario relevante, por lo que la hora de la extracción importa poco, pero los suplementos de DHEA de venta libre lo elevan directamente y los glucocorticoides lo suprimen. La enfermedad aguda lo reduce. Se interpreta junto con la testosterona cuando la pregunta es dónde se origina un exceso de andrógenos, y junto con el cortisol cuando lo que se cuestiona es la función suprarrenal en su conjunto.
Los rangos de referencia son valores generales para adultos y dependen del laboratorio, el método, la edad y el sexo. Son orientativos, no diagnósticos: comenta los resultados con tu médico.