El cortisol es el principal glucocorticoide de la corteza suprarrenal, liberado bajo el control de la ACTH hipofisaria, y regula el aporte de glucosa, la presión arterial y la respuesta al estrés. El cortisol sérico capta un único momento de una hormona que cambia de hora en hora. Habla del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, más que del estrés en el sentido cotidiano.
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Los valores matutinos persistentemente altos apuntan con mayor frecuencia al síndrome de Cushing, y también aumentan con la enfermedad aguda y el dolor, que provocan una producción hormonal genuina, y con el embarazo y los anticonceptivos con estrógenos, que elevan la proteína transportadora. Los valores bajos plantean la cuestión de una insuficiencia suprarrenal o de un fallo hipofisario, y son esperables en quien toma glucocorticoides, que suprimen el eje. Ninguna de las dos direcciones queda resuelta con una sola extracción; lo que las distingue son las pruebas dinámicas dirigidas por un médico.
El momento de la extracción lo domina todo: la secreción alcanza su máximo poco después de despertar y desciende a lo largo del día, por lo que la muestra se extrae por la mañana a una hora registrada, y el trabajo por turnos o una noche alterada invalidan la comparación. Una enfermedad reciente, la cirugía, el alcohol y los corticoides inhalados o tópicos desplazan el resultado. Se interpreta junto con la ACTH, y se añade el DHEA-S cuando se desea una imagen más amplia de la producción suprarrenal.
Los rangos de referencia son valores generales para adultos y dependen del laboratorio, el método, la edad y el sexo. Son orientativos, no diagnósticos: comenta los resultados con tu médico.