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Hígado

Bilirrubina directa

Referencia general: 0–5.1 µmol/L

Qué muestra

La bilirrubina directa es la fracción que el hígado ya ha conjugado con ácido glucurónico y preparado para su excreción a la bilis, medida como la porción que reacciona sin acelerador añadido. Como la conjugación ocurre dentro de la célula hepática y la excreción se produce a través de las vías biliares, esta fracción informa sobre el tramo de la vía posterior a la captación. Al restarla de la total se obtiene la fracción no conjugada, y la relación entre ambas concentra la mayor parte del peso interpretativo.

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Valores altos y bajos

Una fracción directa elevada apunta con mayor frecuencia a una excreción alterada: obstrucción en cualquier punto de las vías biliares, colestasis dentro del hígado o enfermedad hepatocelular lo bastante grave como para alterar la secreción de bilis. Cuando la total está elevada pero la fracción directa no, la atención se desplaza en cambio hacia la destrucción de los glóbulos rojos o hacia variantes hereditarias de la conjugación. Los valores bajos carecen de relevancia y no se interpretan por sí solos. Todo resultado elevado se sigue con una repetición del análisis y la valoración de un médico, en lugar de leerse como un diagnóstico.

Qué afecta el resultado

La cifra se mide directamente y no se calcula a partir de la total, pero las muestras hemolizadas o expuestas a la luz la vuelven poco fiable; los métodos de análisis difieren lo suficiente como para que los resultados de distintos laboratorios no siempre sean intercambiables. Se lee junto con la bilirrubina total, a partir de la cual se calcula la fracción no conjugada, y con la fosfatasa alcalina y la GGT, que señalan colestasis, mientras que la ALT y la AST indican daño de los hepatocitos.

Los rangos de referencia son valores generales para adultos y dependen del laboratorio, el método, la edad y el sexo. Son orientativos, no diagnósticos: comenta los resultados con tu médico.