La albúmina es la proteína más abundante del plasma sanguíneo y la produce exclusivamente el hígado. Retiene el líquido dentro de los vasos por su efecto osmótico y transporta hormonas, calcio, bilirrubina, ácidos grasos y numerosos fármacos. Como el hígado la produce de forma continua y circula durante semanas, el nivel refleja la capacidad de síntesis a medio plazo más que el estado del hígado en un día concreto.
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Los valores disminuidos reflejan con mayor frecuencia una enfermedad hepática crónica con síntesis reducida, pérdida de proteínas por los riñones o el intestino, ingesta insuficiente o malabsorción, o bien la redistribución y la producción suprimida que acompañan a la inflamación y a la enfermedad aguda. Los valores elevados son poco frecuentes y suelen significar que el plasma está concentrado por deshidratación, y no que se esté produciendo más proteína. Como son muchos los procesos distintos que la reducen, un único resultado bajo señala una dirección que investigar, no una causa, y corresponde tratarlo con un médico.
El estado de hidratación, la postura y un torniquete mantenido demasiado tiempo desplazan la cifra al concentrar o diluir el plasma, y el embarazo la reduce de forma fisiológica. Se lee junto con la proteína total, ya que la diferencia entre ambas da la fracción de globulinas, y junto con la bilirrubina, la ALT y la AST cuando la cuestión es cómo está funcionando el hígado. El ácido valproico es una de las razones por las que se sigue a lo largo del tiempo, ya que la unión a la albúmina influye en la cantidad de fármaco libre que circula.
Los rangos de referencia son valores generales para adultos y dependen del laboratorio, el método, la edad y el sexo. Son orientativos, no diagnósticos: comenta los resultados con tu médico.