Internacional
Pon la avena, la leche, el yogur, la miel, la canela y la sal en un bol y remueve hasta que quede todo bien mezclado.
Reparte la mezcla entre dos tarros o recipientes con tapa.
Tapa y refrigera durante toda la noche, para que la avena se ablande y absorba el líquido.
Por la mañana, remueve bien cada tarro.
Cubre con los frutos rojos.
Come frío, o calienta en el microondas durante 1-2 minutos si lo prefieres.