Ítalo-estadounidense
Precalienta el horno a 200 °C. Corta cada pechuga de pollo por la mitad en horizontal, aplana los trozos entre hojas de papel de horno hasta un grosor uniforme de 1 cm y sazona con sal y pimienta.
Pon la harina, los huevos batidos y el pan rallado mezclado con 30 g del parmesano en tres platos llanos.
Reboza cada filete en harina, pásalo por el huevo y luego presiónalo contra el pan rallado por ambos lados.
Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto y fríe los filetes de 2 a 3 minutos por lado, hasta que estén dorados. Escúrrelos sobre papel de cocina.
Extiende una capa fina de salsa marinara en una fuente de horno, coloca los filetes encima y reparte el resto de la salsa sobre ellos.
Cubre con la mozzarella y los 20 g restantes de parmesano y hornea de 15 a 20 minutos, hasta que el queso burbujee y el pollo alcance 74 °C en el centro.
Esparce hojas de albahaca por encima y sirve.